El papel de la sanidad privada en el Sistema Nacional de Salud. Entrevista a Diego López, director adjunto del Hospital Universitario San Francisco de Asís

diego-lopez16/04/2024.- Con una destacada trayectoria profesional en el ámbito de la gestión sanitaria, Diego López Llorente ha sido nombrado recientemente director adjunto del Hospital Universitario San Francisco de Asís, tras seis años como director de Admisión, Facturación y Documentación Clínica.

Su experiencia en la gestión de operaciones y su amplio conocimiento del sector sanitario lo convierten en un profesional excelente y una voz autorizada dentro de la administración hospitalaria.

Hablamos con él para conocer las principales claves de cómo el sector sanitario privado aporta valor al Sistema Nacional de Salud, con datos que revelan la importancia de la buena coordinación y de los beneficios de las sinergias entre el sistema de salud público y privado para encarar con garantías los retos sociales y económicos:

 

¿Cuál es el papel de la sanidad privada en el Sistema Nacional de Salud?

El Sistema Nacional de Salud está formado por la sanidad pública y la sanidad privada. Esto, que es básico, muchas veces se olvida por parte de los ciudadanos o de los responsables públicos y cuando se refieren a nuestro sistema de salud, se alude solo al sistema público, dejando de lado a la sanidad privada, que aporta unas cifras nada desdeñables.

 

¿Podría aportar algunas de esas cifras?

Si hablamos de sanidad privada en cifras, tenemos que darnos cuenta de que, según la OCDE, en el año 2020, del total de gasto sanitario en España (10,7 % del PIB), el 26,7 % corresponde a gasto sanitario privado. O lo que es lo mismo 32.500 millones de euros anuales. Esta cifra se ha visto ligeramente modificada por la situación de pandemia provocada por la Covid- 19, ya que en otros años este porcentaje se situaba entre el 28-30 % del total de gasto sanitario en España.

Si estas cifras nos las llevamos a datos, que nos permiten mostrar la aportación de la sanidad privada al sistema público, podemos decir que entre el 28 % y el 42 % de la actividad hospitalaria del Sistema Nacional de Salud se realiza en centros privados, lo que desglosado por áreas de actividad supone el 33 % del total de las intervenciones quirúrgicas realizadas, el 24,5 % del total de urgencias atendidas, el 21,6 % de las consultas, o el 22,6 % de los ingresos hospitalarios.

En España, existen un total de 777 hospitales (públicos y privados), de los que el 56 % (432 centros) son privados y cuentan con el 31 % del total de camas instaladas en España. En cuanto al número de profesionales, el sector sanitario privado emplea a casi 295.000 profesionales de los que el 23% corresponden a médicos, el 25 % a enfermeros y el restante a otros profesionales tanto sanitarios como no sanitarios.

 

“Los datos son claros al analizar la aportación de la sanidad privada al sistema público, ya que podemos decir que entre el 28 % y el 42 % de la actividad hospitalaria del Sistema Nacional de Salud se realiza en centros privados”

 

Existe cierta creencia entre la población de que ante un problema de salud que no revista gravedad, se puede acudir al sistema privado sin problema, pero ante un problema grave de salud es mejor ocurrir a la pública. ¿Es esto un mito o una realidad?

Sí que puede existir esa creencia en parte de la población, y quizá hace años esto fuera así, pero el sector sanitario privado ha experimentado en los últimos 20 años un gran desarrollo a nivel de infraestructuras, equipamiento, innovación y tecnología, que hace que sus hospitales se encuentren a la vanguardia de los grandes centros sanitarios europeos.

En cuanto a investigación, por dar un dato, los centros privados españoles han participado en casi un 50 % de los ensayos clínicos que se han realizado en nuestro país. Si hablamos de equipamiento, los centros privados españoles cuentan con el 48% de las resonancias magnéticas instaladas en nuestro país, el 49 % de los equipos de litotricia, el 39% de los TAC o el 43% de los mamógrafos. En cuanto a oncología, los dos primeros centros de protonterapia inaugurados en España han sido puestos en marcha en el sector sanitario privado.

En España se realizan multitud de intervenciones de alta complejidad en hospitales privados españoles como así se pone de manifiesto en las distintas jornadas de alta complejidad médica en la sanidad privada que desarrolla anualmente la patronal de centros privados, ASPE (Alianza de la Sanidad Privada de España).

Además, multitud de centros privados españoles cuentan con certificaciones de calidad como pueden ser ISO, Joint Comission o EFQM. Todos estos datos se pueden ver con detenimiento en los distintos informes que publica la Fundación IDIS anualmente y muestran que en nuestro país contamos con un sistema sanitario privado del más alto nivel.

 

“No debemos competir para demostrar qué sistema funciona mejor: la sanidad pública y privada deben cooperar y complementarse. Que la sanidad privada funcione y vaya bien, es un indicativo bueno para el sistema sanitario público.”

 

Entonces, podemos decir que la sanidad privada está en una competición con la sanidad pública.

Rotundamente NO. En España contamos con un magnífico sistema de salud tanto público como privado y, desde mi punto de vista, son sistemas que deben cooperar y complementarse. Quien crea que esto va de una competición privada entre sanidad pública y privada se equivoca. Que la sanidad privada funcione y vaya bien, es un indicativo bueno para el sistema sanitario público ya que ambas son complementarias.

Hay multitud de casos en los que la sanidad privada colabora con la sanidad pública como es el caso de los mutualistas del Estado (MUFACE, MUJEJU e ISFAS) en el que los funcionarios que así lo solicitan (más de un 70 % anualmente) son atendidos en hospitales privados y esto, libera recursos que de otra forma tendrían que ser atendidos en el sistema público (con el consiguiente aumento de listas de espera).

Reciente es el caso de la pandemia provocada por la Covid-19, en la que, en multitud de territorios de nuestro país, la sanidad pública y privada actuaron al unísono y de forma coordinada para erradicar la enfermedad y salvar las vidas, atendiendo desde la sanidad privada a cerca del 20 % de los pacientes. Además, se estima que, en nuestro país, más del 25 % de la población (según datos aportados por UNESPA) cuenta con un seguro de salud privado, por lo que estos pacientes, muchos de ellos con doble aseguramiento (público y privado) cuando acuden a la sanidad privada, no consumen recursos del sistema público y por ello favorecen el ahorro de costes para la Administración.

 

En su opinión, ¿el sistema sanitario español goza de buena salud?

En líneas generales podemos decir que sí. Tenemos un sistema sanitario tanto público como privado excelente y hay datos e informes que así lo demuestran y ratifican. España es el país que más esperanza de vida tiene de Europa y el segundo del mundo, después de Japón.

Si bien es cierto que este indicador depende de otros factores socioeconómicos determinantes como son los factores ambientales o los hábitos, el factor sanitario y de salud tiene un peso importante. Por otro lado, el manifestar que el sistema sanitario español es de la más alta calidad, no está reñido con decir que se enfrenta a unos retos muy importantes que, de no afrontarlos, ponen en riesgo la viabilidad y sostenibilidad del sistema.

 

“Manifestar que el sistema sanitario español es de la más alta calidad, no está reñido con decir que se enfrenta a unos retos muy importantes que, de no afrontarlos, ponen en riesgo su viabilidad y sostenibilidad.”

 

¿A que retos se refiere?

Nuestro sistema sanitario se concibió hace bastantes años para una realidad social, demográfica y económica que no tiene que ver con la que vivimos ahora ni con la que viviremos dentro de unos años. Me explico, tenemos un sistema sanitario muy enfocado en las patologías agudas, mientras que estamos viendo que, con el avance de la ciencia, la medicina y las tecnologías, muchas enfermedades que antes eran incurables, ahora se están convirtiendo en crónicas y es por ello, que nuestro sistema sanitario tiene que adaptarse a esta cronicidad.

No tiene sentido ni en términos médicos ni económicos, estar atendiendo a pacientes crónicos en hospitales con un modelo de atención centrado en las patologías agudas. Por esto mismo, tenemos que mejorar en ciertos aspectos tales como el impulso real (a nivel de recursos y económico) de la Atención Primaria, la promoción de la salud y la prevención de la enfermedad, las políticas integrales de salud pública, la coordinación del sistema sanitario con el sistema social o la adaptación del sistema a la digitalización, la revolución tecnológica y los nuevos modelos de tratamiento de datos, que tanto pueden aportar.

Otro aspecto de mejora es el tema de las listas de espera tanto quirúrgicas como de consultas, pruebas y técnicas. Si no adaptamos el sistema y cuando hablo del sistema me refiero al público y privado su conjunto, a estos nuevos retos, flaco favor estaremos haciendo a la “joya de la corona” del estado español. Por último, otro de los aspectos en los que se han desarrollado muchas iniciativas, pero se debe seguir profundizando y trabajando, es el de la humanización de la asistencia sanitaria y el fomento de la participación de los pacientes y cuidadores en el sistema sanitario.

 

“Nuestro sistema sanitario tiene que adaptarse a la realidad social y demográfica. No tiene sentido, ni en términos médicos ni económicos, estar atendiendo a pacientes crónicos en hospitales con un modelo de atención centrado en las patologías agudas.”

 

Hablando de humanización, ¿qué actividades o líneas de trabajo se están llevando a cabo en este aspecto en la sanidad privada?

La humanización es un aspecto que todos los hospitales, de una forma u otra, estamos trabajando. Muchas veces se confunde humanización con adecuar los espacios físicos del hospital, pero desde mi punto de vista es un error muy grave el creer que humanizar la asistencia sanitaria consiste en pintar salas y paredes para hacerlas mas amables. El término humanización debe ser un término global con el que se ponga al paciente en el centro del sistema, algo de lo que se habla mucho, pero no siempre se llega hasta donde hay que llegar.

Me explico, humanización es empatía, es que los profesionales sanitarios puedan expresarse con palabras que el paciente pueda entender, es facilitar al paciente los trámites administrativos en el centro sanitario (evitando ahogarlos en nuestra burocracia), es fomentar la participación de los pacientes, cuidadores y acompañantes. Humanización es tener en cuenta las necesidades del paciente y hacerle partícipe en todo momento de su proceso asistencial.

Por poner un ejemplo, en mi hospital, se realizaban muchas acciones en esta línea, pero no estaban estructuradas. El año pasado, nos involucramos en un proyecto de participación de pacientes junto con la Sociedad Española de Directivos de la Salud (SEDISA) y otros hospitales españoles en la que realizamos una guía de participación de pacientes. Resultado de este proceso ha sido:

  • Incluir la humanización y la experiencia del paciente como un punto en el Plan Estratégico del hospital.
  • Crear un Comité de Humanización en el que participan pacientes, asociaciones de pacientes, facultativos y miembros de la dirección del centro. Existe un compromiso de gerencia de llevar a cabo al menos una acción propuesta por los pacientes al año.
  • Establecer reuniones periódicas con asociaciones de pacientes para escuchar sus necesidades.
  • Incluir en las instalaciones del hospital (hospital de día nefrológico y unidad de oncología) un espacio de asociaciones para fomentar el asociacionismo, que los pacientes conozcan a otros pacientes que sufren su misma enfermedad y la participación de los pacientes.
  • Modificar las encuestas de satisfacción de los pacientes para preguntarles sobre la participación y experiencia.
  • Fomentar que los pacientes crónicos y oncológicos conozcan a sus doctores y al equipo de enfermería que les atiende y participen en acciones lúdicas juntos, teniendo una vía de contacto directa entre pacientes y equipo asistencial.
  • Establecer talleres periódicos de formación de interés de los pacientes tales como Yoga, mindfulness, nutrición, etc.

Además, por las características del hospital y su matiz religioso, dos Hermanas de la Pastoral Sanitaria visitan a los pacientes ingresados dos veces al día y conversan con ellos, no solo sobre temas espirituales sino que les preguntan por su comodidad, las necesidades que tienen, si necesitan alguna ayuda en es aspecto social y trasladan todas sus sugerencias y quejas al servicio de Atención al Paciente para que con la mayor celeridad se de respuesta a sus necesidades.