La Cátedra GIS-FES a fondo: Mercedes Hurtado presenta el «Área 7. Capital humano: profesionales y pacientes»

16/09/2025.- La Cátedra de Gestión Innovadora para la Salud, impulsada por la Fundación Economía y Salud, inicia su andadura para enfrentar los grandes retos del sector sanitario. Un espacio académico, estratégico y práctico para repensar los sistemas sanitarios, que se inspira en casos y modelos de éxito internacional para generar soluciones adaptadas a los contextos locales, con una premisa clara: innovar para humanizar y transformar.

Desde esta premisa, la Cátedra abarca diez áreas de enfoque en las que profundizamos a través de esta serie de publicaciones titulada «La Cátedra GIS-FES a fondo».

En este cuarto capítulo, conocemos el Área 7. Capital humano: profesionales y pacientes, cuya responsable es Mercedes Hurtado, jefe Clínico en el Hospital La Fe de Valencia y presidenta del Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Valencia (ICOMV), junto a los colaboradores Isabel Tovar, Javier Guerrero y Miguel Ángel Máñez.

 

Capital humano: la razón de ser del sistema

El capital humano es el pilar fundamental del sistema de salud. Los pacientes y la sociedad en general son la razón de ser del SNS, por los que actúan los profesionales que forman parte de él y ponen a su servicio todos sus conocimientos para conseguir y preservar su salud y bienestar.

La Cátedra de Gestión Innovadora para la Salud de la Fundación Economía y Salud considera a los profesionales como un valor estratégico clave para el progreso y la mejora continua de la salud global.

 

Nos dirigimos hacia una creciente super-especialización y, al mismo tiempo, hacia una medicina personalizada, donde no debemos perder el lado humano.

Papel de los profesionales y los pacientes en el sistema sanitario

Los profesionales constituyen esos recursos humanos y, en concreto, los médicos, ya que sin médicos no hay medicina. La profesión médica es, por excelencia, vocacional, y la relación médico-paciente es una relación milenaria basada en la confianza que el paciente deposita en su médico.

Este espíritu de servicio es también aplicable a la profesión de enfermería y a todos los profesionales afines en el campo de la salud. Nos dirigimos hacia una creciente super-especialización y, al mismo tiempo, hacia una medicina personalizada, donde no debemos perder el lado humano.

 

Nunca debemos olvidar que tratamos con personas. Detrás de cada prueba, de cada dato y de cada algoritmo hay un rostro, una historia, unos miedos y también unas esperanzas.

 

Avances y logros significativos en humanización de la atención

Asistimos a un gran desarrollo de nuevas tecnologías que impulsan la transformación digital del sistema, un proceso que debemos incorporar sin perder de vista el valor del capital humano ni la milenaria y necesaria relación médico-paciente.

La orientación innovadora de la Cátedra busca identificar y analizar experiencias internacionales que hayan fortalecido la práctica clínica mediante nuevos modelos organizativos, tecnológicos, profesionales o comunitarios.

La inteligencia artificial, la digitalización y las nuevas herramientas diagnósticas y terapéuticas están transformando la manera de ejercer la medicina. Pero, en medio de ese progreso, nunca podemos ni debemos olvidar que tratamos con personas. Detrás de cada prueba, de cada dato y de cada algoritmo hay un rostro, una historia, unos miedos y también unas esperanzas.

El futuro está ahí, y traerá grandes cambios y avances en salud, aunque también, sin duda, planteará importantes debates éticos. La tecnología es un aliado formidable, pero la verdadera esencia de la medicina sigue siendo humana.

En definitiva, vivimos un momento apasionante: la innovación y la tecnología avanzan a una velocidad vertiginosa.

 

Es imprescindible prever y garantizar un adecuado recambio generacional, con personal debidamente formado y actualizado en los avances tecnológicos.

 

Retos y oportunidades del área

Las innovaciones pueden ofrecer claves útiles para repensar nuestro Sistema Nacional de Salud y afrontar los principales retos de esta área, como la creciente complejidad clínica y tecnológica, el envejecimiento poblacional y el aumento de la cronicidad de las enfermedades.

Debemos sumarnos a la corriente de la salud global (humana, animal y del planeta) que recoge el concepto de “una sola salud” (One Health), y participar activamente en la transformación digital y en lo que la inteligencia artificial y el big data pueden aportar.

Además, resulta imprescindible prever y garantizar un adecuado recambio generacional, con personal debidamente formado y actualizado en los avances tecnológicos.

Todo ello, sin olvidarnos de cuidar a los profesionales, detectando y previniendo el síndrome de desgaste profesional (burnout) mediante una adecuada gestión de la carga de trabajo, acompañada del necesario reconocimiento a la labor que realizan: “cuidar al que cuida”.

Existe un aforismo médico clásico, atribuido a Hipócrates, que resume muy bien esta idea: “Curar a veces, aliviar a menudo y consolar siempre.”

Esa es, en el fondo, la misión eterna de la medicina: estar al lado de la persona, en la salud y en la enfermedad, con ciencia y con humanidad. Porque la innovación nos da herramientas, pero la empatía es lo que convierte esas herramientas en auténtico cuidado.