Prevención, financiación e innovación en los cuidados | Entrevista a Alberto Giménez Artés en Radio Nacional de España | Convención Europea de la Dependencia

20/10/2026.- El envejecimiento de la población europea plantea uno de los desafíos socioeconómicos y sanitarios más profundos de las próximas décadas.

Para abordar esta realidad, la Fundación Economía y Salud ha celebrado recientemente la Convención Europea de la Dependencia, un encuentro que reunió a destacados expertos nacionales y europeos del ámbito de la salud, innovación y financiación de los cuidados de larga guración.

En esta entrevista concedida al programa Mundo Solidario, Alberto Giménez Artés, presidente de la Fundación, desgranó los pilares clave que deben guiar la transformación de los cuidados de larga duración en España y en el conjunto de la Unión Europea.

ESCUCHA LA ENTREVISTA AQUÍ:

Tres pilares estratégicos para redefinir el sistema de atención

Durante la convención, expertos en salud, financiación e innovación reclamaron un cambio de rumbo basado en tres líneas prioritarias de actuación:

1. Anticiparse a la pérdida de autonomía mediante la prevención

El impacto demográfico proyectado para las próximas décadas exige actuar antes de que aparezca la dependencia. Como advirtió Alberto Giménez durante la entrevista:

«En este momento más de 27 millones de ciudadanos europeos tienen más de 80 años. Dentro de unos años, en el año 2050, esa cifra se elevará a 50 millones. Si no nos cuidamos, si no prevenimos la dependencia y no prevenimos la enfermedad, es mucha carga, tanto sanitaria como económica, y también un gran, enorme malestar para estas personas.»

Por ello, el enfoque debe ir más allá del tratamiento asistencial:

«Hay que trabajar no solamente en curar la enfermedad, sino en prevenirla, en hacer vida sana, en hacer ejercicio, en cuidarse, en definitiva, para retrasar y vivir no más años, sino con más calidad de vida.»

2. Integración real entre el sistema sanitario y el social

Un porcentaje muy elevado de pacientes que sufren un problema de salud acaba necesitando apoyos sociales para las actividades del día a día. Para Giménez Artés, la falta de coordinación genera ineficiencias graves:

«Por ejemplo, en lugar de ir a un hospital, si tuviéramos un cuidado y una atención en el domicilio, pues podrían ser atendidas estas personas tanto en el campo sanitario por enfermeras y por médicos como en el campo social por auxiliares de enfermería, por graduados, por gerontología. Por lo tanto, la coordinación social y sanitaria es clave para la calidad de vida de las personas y para la eficiencia del sistema.»

3. Garantizar una financiación estable de los cuidados de larga duración

La sostenibilidad financiera requiere resolver desigualdades fiscales y de cobertura. Mientras la sanidad pública es gratuita y está exenta de IVA, el sector de la dependencia aplica copagos y soporta impuestos de entre el 4% y el 10%. En palabras del presidente de la Fundación:

«Necesitamos homologar las políticas y, desde luego, dotarlas de fondos suficientes. Por ejemplo, en España, en la prevención que hablábamos antes y en el presupuesto general del sistema social dedicamos… no llega al 1% cuando en el resto de Europa estamos por encima del 2% del Producto Interior Bruto.»

Modelos de éxito e innovación asistencial

El análisis desarrollado en la Convención Europea de la Dependencia contó con aportaciones clave de especialistas de primer nivel.

  • Stefania Ilinca (OMS Europa): Abogó por colocar la promoción de la salud y la prevención activa en el núcleo de las políticas de envejecimiento. Las propuestas y datos presentados en la Convención se plasmarán en un informe que se trasladará al Parlamento Europeo para instar a la creación de partidas presupuestarias y subvenciones europeas específicas dirigidas a los cuidados.
  • Laura Pikkarainen (Directora médica de Servicios Hospitalarios de Helsinki, Finlandia): Defendió la implantación de un plan único y compartido entre sanidad y servicios sociales. En España, cerca del 20% de las camas en hospitales de agudos están ocupadas por pacientes crónicos; una gestión ineficiente que genera un gasto innecesario y somete al paciente a un entorno inadecuado para su estado.

  • Francisco José Tarazona (Presidente de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología – SEGG): Destacó la urgencia de potenciar la hospitalización a domicilio, la rehabilitación y los cuidados intermedios. Los centros de media estancia y la asistencia domiciliaria actúan como puentes eficientes entre la alta complejidad hospitalaria y la rutina del hogar.

 

Hoja de ruta para el futuro de los cuidados

El margen de actuación exige llevar a la práctica marcos legales existentes, como el artículo 14 de la Ley de Cohesión y Calidad del Sistema Nacional de Salud, instaurando órganos de coordinación e interoperabilidad de información entre el ámbito sanitario y el social.

Asimismo, la hoja de ruta del sector debe afrontar el reto de los recursos humanos. Es prioritario dignificar y mejorar las condiciones socioeconómicas de los profesionales dedicados a los cuidados, lo cual requiere una mayor inyección de recursos públicos. El futuro del bienestar europeo depende de situar la prevención, la eficiencia distributiva y la dignidad del paciente en el centro de las políticas públicas.